jueves, 24 de abril de 2014

Isabel, una luchadora; por los demás.

Una enfermedad es difícil de superar, tanto si eres un familiar o el afectado. Esta es la historia de Isabel, un familiar. Su hermana murió de cáncer y ahora nos cuenta como da ánimos a estas personas; de una forma peculiar.  

Nos dice que fue muy duro poder seguir adelante, pero ella no se dio por vencida. Tras todo lo sucedido, se le ocurrió hacer cursos de cupcakes,  para todas las personas enfermas que quisieran.
Según cuenta los realiza, porque para ella son una forma de evadirse, de no pensar, de relajarse y tener entretenida la cabeza. Debido a esto y a su experiencia tan cercana a esta enfermedad, un día pensó, “¿y por qué no hacer que otras personas enfermas de cáncer y sus familiares sientan lo mismo que yo haciendo galletas o cupcakes?” Y así fué, como todo empezó.

Nos comunica que la motivación a este curso fue poner su granito de arena en la lucha contra el cáncer; “pienso que si mi hermana estuviera aquí, se sentiría orgullosa”. Le motiva ver reir a esas personas mientras los hacen.
Le alegra  poder ayudar con lo que mejor sabe hacer, que es lo que le enseñó Ana,  el mundo de la repostería creativa.
Según nos cuenta lo lleva haciendo desde el 18 de febrero.
Nos dijo que no le aportan ningún tipo de beneficio, ya que son totalmente gratuitos. A las personas que asisten piensa que le aportan lo mismo que a ella: entrenamiento, motivación personal, relajación, salir un poco de la rutina, en general, distracción.
Nos cuenta que al hacer estos cursos siente que ayuda a estas personas a olvidar, a pensar únicamente que la galleta o el cupcake tiene que quedar perfecto y sólo, en ese momento, piensa en esa galleta tan bonita que le va  a salir.
Se siente bien porque le ayuda a ella también, le motiva seguir adelante y hacer algo por los demás.
Cree y creemos que su hermana, estaría orgullosa de todo lo que está haciendo después de todo lo ocurrido.

Aquí, la crónica oral.

miércoles, 23 de abril de 2014

Inma, una superviviente.

Todos sabemos que es duro superar una enfermedad; tanto si eres el afectado, como si eres un amigo o familiar. Muchas personas se dan por vencidas a diario. Pero otras, siguen luchando por sobrevivir. Este es el caso de Inma, una mujer adulta dedicada a coser. Ella es una superviviente de Cáncer, y ahora, nos cuenta su historia; desde que la enfermedad la golpeó.
Según cuentan, el paso más duro es cuando recibes esta noticia. La gente se aferra tanto a cosas positivas como negativas. Pero el caso de ella fue algo imprevisto.
“Cuando sospeche lo que tenía, me agarré a mi fe y le dije a Dios que mi vida era suya. Yo era un poco egoísta y quería seguir aquí muchísimos años. Le dije que no era justo que yo me fuera.”
Cuenta que cuando el médico terminó de informarla de su reciente situación, su primera pregunta fue si moriría. El médico podría haberla dejado con la duda o simplemente afirmarlo. Pero sin embargo, le dijo que ella moriría de vieja. Desde ese momento ella se prometió luchar. Luchar por su vida.
No obstante, ¿como contar esta tremenda noticia a tus hijos? ¿Y a tu familia? Ella dice, que cuando llegó a casa se sentó junto a sus hijos. Les contó todo y respondió sus preguntas junto con la ayuda de su marido, que la había acompañado anteriormente. “Fue muy duro contárselo. Sin embargo, me levanté y les dije: “El que quiera llorar que lo haga ahora, porque a partir de mañana todos juntos lucharemos y no dejaremos caer ni un lágrima”” Como era de esperar, los dos niños se abrazaron a ella llorando.
Otro paso igual de duro, fue contárselo a sus padres. “Mi padre estaba enfermo del corazón.” Nos cuenta. Sin embargo, la apoyaron en todo. Poco tiempo después, se enteró de que su padre lloró toda esa noche por ella.
Ahora, le preguntamos por su presente. ¿Ha cambiado su vida? ¿Positivamente? Nos cuenta que se toma las cosas con más calma e intenta disfrutar las cosas cada minuto. “Pienso que Dios me ha dado otra oportunidad que tengo que aprovechar al máximo.”
Pero también ha sufrido algunos inconveniente. Ya que ahora, no puede hacer grandes limpiezas, la compra o coser, que es su trabajo. También aquellas pequeñas cosas con las que se cansa mucho. Al contrario, ahora intenta salir más con sus amigos o a tomar algo; más de lo que lo hacía antes.
Todavía nos surge una pequeña duda; ¿qué opina su familia? “Muchas personas me han estado apoyando. Pero, otros no han sido capaz de aceptarla y me han dado de lado.”
Le preguntamos que ha aprendido sobre la vida y nos responde. “He aprendido que es muy corta, la vida es tan alegre o triste como nosotros queramos hacerla. Hay que disfrutar no a lo loco, sino con un poco de cabeza. Hay que enseñar a los demás a luchar, ha ayudar a los demás, a reír, a VIVIR.”

Por último, ¿le ha cambiado esto como persona? Asiente y nos dice que sí. Cuenta que ahora intenta ser paciente y procura escuchar a los demás; más abierta a la gente.  ¿Por qué? “Si Dios ha querido que supere esto es para que de testimonio de mi fe. La gente necesita saber por lo que he pasado y que la fe hace mucho.

La fe en Dios, la fe en los médicos, la fe en las personas y familiares que te rodean; porque la fe, está en todos lados.”



Aquí, la crónica oral. 

El sueño de Sara.

En esta crónica, hemos utilizado otras de las aplicaciones de las que nos daban a elegir. Aquí os dejamos un enlace a nuestro periódico digital, en dónde se encuentra; y aquí, el audio de esta.

El taxista solidario en Sevilla.

Rafael o Rafa, como le gusta que le llamen, es con total seguridad el taxista más

generoso y solidario de Sevilla. Hace tres años empezó a hacer una labor importantísima

para decenas de niños, que hoy en día sigue haciendo.


Esta consiste en llevar a los niños enfermos de CÁNCER o cualquiera enfermedad

extraña a donde ellos necesiten; ya sea a las terapias, a los colegios o incluso al hospital

. Realiza una gran labor social y como repite varias veces en la entrevista, para que se

vive si no se comparte. Pero el no tenia esta idea desde el principio, si no que

fue su hija la que le enseño esta forma de pensar.


Todo comenzó con unas pegatinas. Su hija, las pegó por todo su cuarto. Rafa al ver su

originalidad, se sorprendió; y le decía repetidamente que esa habitación sería la mejor.

Así se dio cuenta de, ¿por qué no es el taxi de mi padre el más bonito? Desde ese día

empezó a decorar el coche con pegatinas, muñecos y peluches, recogiendo a todos los

niños con enfermedades, eso si , con unos horarios para no desatender sus obligaciones

como taxista.


Rafa entiende la situación de las familias con niños enfermos, porque el, al igual que

ellos, es padre. Su labor es apoyada por la gente, por esto, lo toman

como referencia.


Una anécdota curiosa que le paso le ocurrió cuando un niño de seis años entró en el

coche, y se quedó alucinado. Desde que se subió no paraba de llorar por que el no

quería una pegatina, el quería el coche entero, todo para el. Rafa nos cuenta que fue una

experiencia agradable, al ver como un niño tan pequeño podía ansiar tanto una cosa. Los

demás niños se conformaban con pegatinas, pero ese niño se enamoró de ese coche.


Los niños ven en ese taxi un ambiente más familiar, cuando van al hospital no se ponen

nerviosos por que se distraen con las pegatinas y los peluches, les ayuda a olvidar las

penas y estar como en su habitación, con juguetes, divirtiéndose todo el rato.


Este hombre, es una gran persona, vuelvo a repetir que ejerce una grandísima labor y

pienso que debería de haber más gente como él, más gente que no busque el dinero

antes que la felicidad, que se sienta bien con su trabajo, porque, si no haces un trabajo

que te gusta, no te sientes bien con uno mismo y menos con la gente que está a tu

alrededor.

¿Quiénes somos?

¡Hola! Bueno,  para empezar nos gustaría que nos conocierais un poco más. Por esta razón, aquí os dejo una presentación con la información básica de como trabajamos, quiénes somos, ...

¡Bienvenidos!

Hola a todos. Con esta entrada, nos gustaría daros la bienvenida a nuestro blog. En este, iremos poniendo las crónicas que hemos tenido que presentar para un trabajo de lengua. 

Esperemos que os guste. ¡Un saludo!